¿Por qué roncamos?

Al dormir los músculos de la garganta y la tráquea se relajan, y si se está echado boca arriba, la lengua —que ha perdido su tonicidad normal— y la mandíbula se deslizan un poco hacia atrás taponando la abertura que une la garganta con las fosas nasales. Esta obstrucción dificulta la entrada y salida de aire de los pulmones y obliga al durmiente a respirar por la boca.
Como consecuencia, el aire que entra por una abertura más reducida hace vibrar el suave tejido del velo del paladar y la úvula produciendo un ligero ronquido. Pero este ligero ronquido aumenta en potencia acústica, ya que al respirar continuamente por la boca el paladar se seca y vibra con mayor potencia.
En general, cualquier circunstancia que dificulte la respiración durante el sueño puede producir el ronquido. Tal es el caso de un resfriado, una alergia, una apnea, una inflamación de amígdalas… pero tiene mayor disposición al ronquido crónico aquél que tiene al menos uno de los siguientes problemas:
Nota sabionda: Se han llegado a medir ronquidos de hasta 80 decibelios, es decir, el ruido de un martillo hidráulico perforando una acera.
Nota sabionda: Aproximadamente un 45 % de las personas adultas ronca ocasionalmente y un 25% son roncadores habituales. El problema de los ronquidos es más frecuente en los hombres y en las personas obesas o con sobrepeso y se agrava con la edad.
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Muy buen artículo!
yo opino que es muy mal roncar yo ronco