Fácil que alguna vez nos hayamos encontrado echando mano de un salero y que la sal contenida en él no caiga ni zarandeándolo con fuerza, manteniéndose compacta y apelmazada contra el fondo o los bordes del recipiente.
La sal pura (NaCl) no es un hidrato, ni absorbe el agua, pero la sal de cocina no es sal pura solamente, sino que contiene una pequeña proporción de cloruro de magnesio (MgCl2 ), que es higroscópico y al absorber humedad del aire tiende a aglutinarse y apelmazarse.
Pero fácilmente podemos evitar que esto ocurra. Quizá más de un curioso habrá observado que en los saleros de algunos restaurantes —más fácilmente en los ubicados en zonas costeras o zonas húmedas— junto a la sal se encuentran algunos granos de arroz. Y es que, para impedir que la sal se aglutine al absorber agua, hemos de agregar almidón (harina, granos de arroz, granos de trigo…) que acaparará toda la humedad.
También se le podría añadir bicarbonato sódico (NaHCo3) que convertiría el el cloruro de magnesio en carbonato de magnesio (MgCo3) que no es higroscópico.
agua sal

Un comentario a “¿Por qué se apelmaza la sal con la humedad?”
Por favor espera
Deja una respuesta