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A la hora de poner una inyección se suele poner la jeringuilla en alto, mirarla fijamente y darle unos golpecitos secos con el dedo antes de proceder a su aplicación. Pero… ¿a qué obedecen esos toques?
Cuando se prepara una dosis de un fármaco en inyectable, se aspira de un frasquito que tiene un contenido mayor que el necesario. Al aspirarlo estirando del émbolo de la jeringuilla también se aspira una pequeña cantidad de aire, por mucho cuidado que se ponga en esta operación.
Pero este aire no debería inyectarse cuando se trata de una aplicación intravenosa, porque una burbuja de tamaño considerable (o varias de pequeñas que pudieran juntarse) podrían causar un embolismo gaseoso, esto es, el bloqueo de un vaso sanguíneo de pequeño tamaño. Y dependiendo del vaso en cuestión y de su ubicación, las consecuencias serían más o menos graves.
De todas maneras no hay que alarmarse, pues sería necesario un volumen de aire equivalente al de varias jeringuillas para provocar un embolismo mortal, así que la pequeña cantidad de aire que pudiese ir en la jeringa no debería representar riesgo para el paciente. Aún así, no está de más eliminar el aire de la jeringuilla y evitar posibles molestias o complicaciones, que podrían ser más notorias en caso varias aplicaciones o por aplicación en catéter.
Cuando la aplicación es intramuscular no existe el riesgo de bloqueo, pero si la cantidad a inyectar ha de ser precisa, por ejemplo un determinado volumen de insulina, la presencia de burbujas de aire mermaría la dosis a inyectar. Así que también es necesario eliminar el aire antes de poner la inyección.
Los pasos a seguir son los siguientes:

Primero clavar la aguja en el frasco contenedor y volverlo boca abajo. Después ir estirando léntamente el émbolo hacia abajo intentando aspirar líquido y no aire. El aire que indefectiblemente se aspira puede quedarse como pequeñas burbujas dentro de la solución o en la parte más interna de la jeringuilla, la que queda más próxima al émbolo. Ahora llega el momento del gesto que nos ocupa: cuando se le da un pequeño golpecito a la jeringuilla lo que se provoca es que estas burbujas —al ser menos densas que el líquido— asciendan hasta que el aire quede próximo a la aguja y por debajo la solución con el fármaco. Ahora no queda más que empujar el émbolo para eliminar el aire, lo que ha ocurrido por completo cuando empieza a salir el líquido.
aire medicina salud¿Por qué roncamos?

Al dormir los músculos de la garganta y la tráquea se relajan, y si se está echado boca arriba, la lengua —que ha perdido su tonicidad normal— y la mandíbula se deslizan un poco hacia atrás taponando la abertura que une la garganta con las fosas nasales. Esta obstrucción dificulta la entrada y salida de aire de los pulmones y obliga al durmiente a respirar por la boca.
Como consecuencia, el aire que entra por una abertura más reducida hace vibrar el suave tejido del velo del paladar y la úvula produciendo un ligero ronquido. Pero este ligero ronquido aumenta en potencia acústica, ya que al respirar continuamente por la boca el paladar se seca y vibra con mayor potencia.
En general, cualquier circunstancia que dificulte la respiración durante el sueño puede producir el ronquido. Tal es el caso de un resfriado, una alergia, una apnea, una inflamación de amígdalas… pero tiene mayor disposición al ronquido crónico aquél que tiene al menos uno de los siguientes problemas:
Nota sabionda: Se han llegado a medir ronquidos de hasta 80 decibelios, es decir, el ruido de un martillo hidráulico perforando una acera.
Nota sabionda: Aproximadamente un 45 % de las personas adultas ronca ocasionalmente y un 25% son roncadores habituales. El problema de los ronquidos es más frecuente en los hombres y en las personas obesas o con sobrepeso y se agrava con la edad.
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Pues porque le ponemos mucha imaginación.
Es algo que se dice para embromar o encandilar a los niños pero, por supuesto, no es el mar el que suena ahí dentro.
Entonces… ¿qué es lo que se escucha?
Al igual que existe la luz blanca como mezcla de todos los colores, también existe el llamado ruido blanco como mezcla de todos los sonidos. Es el ruido ambiente que, aunque a veces no lo identifiquemos por estar compuesto por ondas de sonido de baja intensidad que normalmente no son registradas por nuestro oído, se encuentra a nuesto alrededor.
El sonido se propaga por medio de ondas y estas rebotan en los objetos (reflexión), asimismo varía su velocidad y su ángulo de incidencia al cambiar de medio de propagación (refracción).
En el interior de un objeto semicerrado —como por ejemplo un vaso— las ondas del sonido ambiente se reflejan y refejan y unas se suman a otras en un fenómeno conocido como resonancia. También se produce una reberveración del sonido, es decir, que las ondas reflejadas llegan al oyente antes de la extinción de la onda directa. Todo ello amplifica el ruido blanco que nos recuerda el ruido blanco que produce el mar. Y si ya produce este efecto un simple vaso (con imaginación, eso sí) mucho más rico en matices resulta el producido por una caracola, con sus múltiples recovecos y su especial morfología.
De todas maneras este sonido es de una intensidad tan baja que es necesario acercar la caracola a la oreja para percibirlo. Nótese también que al acercar y alejar la caracola, las frecuencia sonoras varían pues también lo hacen los ángulos de incidencia de las ondas. También ocurre si cambiamos de caracola.
Nota sabionda: Se produce reverberación cuando las ondas reflejadas llegan al oyente antes de la extinción de la onda directa, es decir, en un tiempo menor que el de persistencia acústica del sonido. Este fenómeno es de suma importancia para las audiciones, ya que controlándolo adecuadamente se contribuye a mejorar las condiciones acústicas de los locales tales como teatros y salas de concierto.
aire marino mezcla oído sonido¿Cómo limpiar la plata?
Como una consecuencia lógica de esta entrada nos encontramos ante la necesidad de limpiar la plata oscurecida al contactar con el azufre contenido en el aire en forma de sulfuro de hidrógeno.
Hay muchos métodos para hacerlo, empezando por el uso de productos específicos para tal tarea y acabando con un abrasivo ligero como el bicarbonato sódico (NaHCO3).
Pasando por una serie de compuestos químicos que eliminan la capa de sulfuro de plata mediante diversas reacciones y que podemos dejar a manos expertas en su manejo.
Pero hay un método fácil y eficaz que se puede realizar con elementos caseros y que consiste en:
- forrar con papel aluminio el interior de un recipiente
- llenarlo con agua caliente
- disolver sal en el agua
- introducir los cubiertos u objetos de plata
La temperatura del agua acelera la reacción y los iones de cloro (Cl) de la sal (ClNa) atacan la superficie del aluminio permitiendo su oxidación. Como resultado, la plata sulfurada se reduce a plata metálica (como queríamos) y el azufre se elimina devolviéndolo al aire en forma de sulfuro de hidrógeno (quizá huela a huevos cocidos) y el papel de aluminio… bueno… a la basura.
Ahora, tras esperar unos minutos, sólo nos queda secar los objetos y darles brillo con un paño suave.
Cómo limpiar la plata de una manera sencilla
Nota sabionda: La reacción que se produce es: 3 Ag2S + 2 Al + 6 H2O –> 6 Ag + 2 Al(OH)3 + 3 H2S
Respuesta a una consulta de Mike Cuevas
agua aire ión metal oxígeno plata sal suciedad superficie temperatura¿Cómo funciona la tinta mágica?
La tinta mágica es aquella que se utiliza para embromar. Se mancha con ella la ropa de la víctima, que suele ponerse hecha una furia. Mientras sigue lamentándose de tan terrible mancha, ésta se aclara hasta desaparecer por completo.
¿Por arte de magia? Claro que no. Vamos a explicar el misterio.
Para ello, amigo curioso, vamos a hablar de los indicadores, que son unas sustancias —generalmente orgánicas— que tienen la propiedad de cambiar de color. Muestran un color cuando se encuentran en presencia de un ácido y otro cuando se encuentra en presencia de una base. Así se utilizan para medir la mayor o menor concentración de hidrógeno (H) que es el que marca la acidez y que, comúnmente, se mide por el pH.
Existen variedad de indicadores y mediante una disolución adecuada de varios de ellos puede conseguirse un cambio de color dentro de un muy reducido intervalo de pH, lo que permite hallar este valor con relativa exactitud.
Veamos una tabla de estos indicadores con los valores de pH y los cambios de color a una temperatura de 25º C.
| Indicador | rango pH | color ácido-base |
| Metilvioleta | 0.0 - 1.6 | amarillo - azul |
| Azul de Timol | 1.2 - 2.8 | rojo - amarillo |
| Amarillo de Metilo | 2.9 - 4.0 | rojo - amarillo |
| Naranja de Metilo | 3.1 - 4.4 | rojo - amarillo |
| Verde de Bromocresol | 3.8 - 5.4 | amarillo - azul |
| Rojo de Metilo | 4.2 - 6.2 | rojo - amarillo |
| Clorofenol | 4.8 - 6.4 | amarillo - rojo |
| Azul de Bromotimol | 6.0 - 7.6 | amarillo - azul |
| Rojo Fenol | 6.4 - 8.0 | amarillo - rojo |
| Púrpura de Cresol | 7.4 - 9.0 | amarillo - púrpura |
| Azul de Timol | 8.0 - 9.6 | amarillo - azul |
| Fenolftaleína | 8.0 - 9.8 | incolora - rojo |
| Timolftaleína | 9.3 - 10.5 | incolora - azul |
| Amarillo de Alizarina | 10.1 - 12.0 | amarillo - rojo |
| Carmín Índigo | 11.4 - 13.0 | azul - amarillo |
De todos ellos llama la atención, para el tema que nos ocupa, la timolftaleína (C28H30O4), que cambia del incoloro al azul, como el color de nuestra tinta. Incoloro para valores menores a 9.3 y azul para valores mayores a 10.5 de pH.
Así que diluimos una pequeña cantidad de timolftaleína en alcohol, obteniendo un líquido incoloro. Ahora habremos de obtener el color azul, para lo que disolvemos aparte una pequeña cantidad de hidróxido sódico (NaOH) en un poco de agua; una vez hecho esto añadimos esta disolución a la timolftaleína, pero gota a gota, deteniéndonos cuando el indicador se torne azul.
Y ya está.
Si vertemos “accidentalmente” un poco de este liquido sobre un tejido (preferiblemente blanco), quedará manchado de azul, con el consiguiente enojo del propietario. Pero pasados pocos minutos la mancha desaparecerá, debido a que el CO2 existente en el aire reaccionará con el NaOH presente y su pH bajará hasta alcanzar un valor inferior a 9,3, momento en que la mancha se volverá incolora y desaparecerá de la vista.
La mancha no ha quedado eliminada y aparecerá de nuevo si le pulverizamos un líquido alcalino, pero expuesta al aire se volverá incolora de nuevo.
El lavado terminará con la magia de la timolftaleina.
Nota sabionda: Todos estos indicadores se presentan diluidos en alcohol en una proporción de 1 por mil, utilizándose en cada ensayo de 2 a 3 gotas añadidas al líquido que se ensaya para determinar su pH.
El pH se mide según la siguiente fórmula
pH = - log [ H3O+ ] en donde [ H3O+ ] indica la concentración del catión hidronio.
Si la [ H3O+ ] > 10-7 , entonces la solución es ácida, y pH < 7
Si la [ H3O+ ] < 10-7 , entonces la solución es básica, y pH > 7
Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí y aquí, además de en otros sitios.
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Cuando se sacude el látigo con fuerza éste restalla, chasquea, cruje, hace un ruido seco muy fuerte.
Pero ¿por qué hace tanto ruido? ¿golpea contra sí mismo? ¿contra el aire?
Este chasquido es un estallido sonoro en miniatura producido por el extremo del látigo que, al ser lanzado con fuerza, se desplaza más rápido que la velocidad del sonido.
Al restallar el látigo, se aplica al extremo del mango una gran energía que no tiene otro sitio adónde ir que a lo largo del propio látigo como una onda en movimiento. Esta energía cinética (de movimiento) depende de la masa del cuerpo y en mayor proporción de la velocidad del movimiento. Así que, conforme se va desplazando, encuentra cada vez menos masa porque el grosor del látigo disminuye y, como la energía se ha de mantener, aumenta la velocidad.
El aire está formado principalmente por moléculas de nitrógeno y oxígeno. Estas moléculas están vibrando en constante movimiento a una elevada velocidad (a unos 480 m/s a temperatura ambiente). Si algún cuerpo se desplaza a través del aire a una velocidad menor, les da tiempo más que suficiente para, digamos, apartarse. Pero si la velocidad del cuerpo es comparable a la suya no les da tiempo, se amontonan en el extremo y son empujadas hacia adelante: aire comprimido y acumulado que crea una onda de choque que, realmente, es un fuerte sonido. Porque recordemos que el sonido no es más que aire en vibración.
Nota sabionda: La fórmula de la energía cinética es E=1/2 m·v2
Nota sabionda: No toda la energía que llega a la punta de látigo se transforma en sonido. Una parte se consume en las hebras finales que acaban por deshilacharse y partirse, y otra regresa reflejada hacia atrás a través del látigo.
aire energía sonido¿Por qué las tripas hacen ruido?
Eso, ¿y por qué lo hacen cuando tenemos hambre?
El origen fisiológico de este “rugido” guarda relación con la actividad muscular del estómago y del intestino delgado.
Cuando estos permanecen vacíos durante unas dos horas, se da una producción refleja de ondas de actividad eléctrica que desencadenan contracciones cuyo sonido podemos oír con mayor claridad al no estar amortiguado por el bolo alimenticio.
Aunque asociamos este sonido con el hambre, en realidad se produce a cualquier hora, pues las paredes del tracto intestinal —formadas por capas de músculo liso— casi siempre mantienen algún grado de actividad. Las paredes se contraen para mezclar e implusar el alimento en dirección al ano varios centrímetros cada vez en un movimiento conocido por peristalsis.
Al desplazar alimento, líquido y gases se producen esos característicos sonidos.
Nota sabionda: Los ruidos de tripas producidos por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal reciben el nombre de borborigmos.
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