Las etiquetas de seguridad
¿A quién no le ha pitado alguna vez la alarma al salir de la tienda con las compras? Y todo por el descuido del empleado o empleada de turno que olvida desactivar el dispositivo.
Cualquier artículo con la protección electrónica activada que pase entre dos tabiques lectores colocados a la salida del comercio, provocará que éstos emitan un pitido de alarma.
El estridente pitido que llama la atención del guardia de seguridad, de los empleados y del resto de clientes, tiene su origen en una pequeña etiqueta adherida al artículo en un lugar cada vez más inaccesible.
En el interior de los tabiques existen unas antenas que generan un campo de fuerza electromagnético de alta frecuencia. Las etiquetas están equipadas con un condensador que vibra por efecto del campo de fuerza y esta vibración emitiendo una onda de radio —de una frecuencia totalmente predeterminada— que interfiere en el campo provocando que un sistema de audio produzca el agudo pitido.
Cuando la mercancía se abona correctamente, el vendedor debe colocar brevemente el artículo con la etiqueta de seguridad sobre un aparato que desactiva el condensador. Este aparato suele estar oculto bajo un mostrador sobre el que se pasa repetidas veces el artículo.
Lo que hace este aparato desactivador es exponer el condensador de la etiqueta a una carga eléctrica de corta duración pero de una intensidad lo suficientemente elevada como para destruir el condensador al exceder su capacidad de carga.
Con el condensador desactivado la alarma ya no suena.
Claro que también existen otros métodos de etiquetaje muy utilizados en los comercios textiles basados en el mismo principio, cuya más obvia diferencia es que las etiquetas y sus condensadores son recuperables.
alarma comercio sonidoEl código de barras

Los códigos de barras unidimensionales están basados en un conjunto de líneas paralelas verticales de distinto grosor y espaciado que en su conjunto contienen una determinada información, como el país de procedencia, la empresa fabricante o la referencia de inventario, por poner unos ejemplos.
El grosor de las líneas y los espacios se leen a gran velocidad por medio de dispositivos ópticos, y se procesan y almacenan con base en un sistema digital binario, donde todo se resume a sucesiones de unos y ceros tratables directamente por los ordenadores, permitiendo así un más eficiente control de la información.
Este método de aplicación global tiene las siguientes ventajas:
Pero no realiza esas funciones solamente, además el código de barras puede formar parte del diseño del producto como hacen los diseñados por la empresa japonesa Design Barcode, especializada en crearlos con un diseño atractivo, como un atributo más del packaging y una extensión visual de la marca.
Veamos algunos ejemplos:

Nota sabionda: Los códigos de barras en dos dimensiones, también denominados bidis, pueden ser leídos y procesados también por distintos dispositivos. La aparición de programas para teléfonos móviles con cámara que leen estos códigos 2D han popularizado su uso en Japón y Europa. El código recibido en el móvil tras el pago sirve de entrada en espectáculos o para recibir información y descargar juegos.
Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí, aquí y en otros sitios más.
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