¿Por qué ronronean los gatos?
El ronroneo es una especie de ronquido en expresión de contento, placer o satisfacción.
Los gatos ronronean —haciendo vibrar sus cuerdas vocales y comprimiendo el diafragma— cuando están contentos, cuando están cómodos, cuando reciben su comida, cuando su amo les acaricia… pero también en otras muy dispares situaciones.
En general, el ronroneo expresa satisfacción y placer, un indicador de que todo marcha bien, a su gusto. Pero también puede denotar un estado de ansiedad, miedo e inferioridad, e incluso se da el hecho de que gatos enfermos ronronean sin parar, incluso en la agonía de la muerte. Algunos expertos piensan que así el animal expresa su deseo que que todo funcionara a su gusto, evocando con el ronroneo momentos más felices.
Al parecer, el ronroneo es un comportamiento adquirido desde el nacimiento, que el gatito utiliza para mostrar su dependencia hacia la madre. Y que ésta también utiliza para demostrar su contento, su tranquilidad. Es un modo de comunicación entre la madre y los cachorros: auditivo para la madre y táctil para los gatitos, pues a los pocos días de vida todavía son sordos, ciegos y con una capacidad olfativa limitada. Esta conducta relaja a la madre y contribuye a crear un vínculo entra ella y sus cachorros, muy importante en esta etapa del desarrollo de las crías.
En gatos adultos, el ronroneo también es utilizado como demostración de dependencia del amo y como método de conciliación durante un enfrentamiento, denotando sumisión y disminuyendo la probabilidad de que se desarrolle una lucha. También reduce el estrés y la posible confrontación durante el cortejo del macho y la cópula, situaciones en las que la hembra suele ronronear.
Algunos investigadores achacan el ronroneo a cualquier sensación profunda, ya sea alegría, dolor o temor.
Nota sabionda: Los gatitos son capaces de ronronear a partir de los 2 días de edad.
Nota sabionda: Hay estudios que postulan que el ronroneo podría tener un efecto curativo en gatos. Algo similar al tratamiento con ultrasonidos en medicina humana. Esto podría explicar también el porqué del ronroneo durante el parto, en la enfermedad y en los momentos previos a la muerte.
Nota sabionda: Los gatos no son los únicos miembros de la familia de los félidos que son capaces de ronronear. Darwin documentó que también podían hacerlo el puma, el guepardo y el ocelote. El tigre emite un curioso ruido similar a un olfateo de corta duración, pero es algo distinto del ronroneo. El león, el jaguar y el leopardo son incapaces de ronronear.
Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí y en otros sitios más.
animales gatos respiración sonidoEl gato de Schrödinger
El famoso gato del “aquí hay gato encerrado”.
Bien, en realidad no se trata del gato de la locución mencionada, pero sin duda se trata de un gato famoso.
Con él se pretende ilustrar uno de los muchos fenómenos de la mecánica cuántica que parecen ir en contra del sentido común: los estados intermedios.
Así es, en el mundo subatómico es un hecho bastante común hablar de un estado intermedio entre dos o más estados hasta el momento de efectuar una medida. Para ilustrar las diferencias entre interacción y medida en el campo de la mecánica cuántica, a Erwin Schrödinger se le ocurrió el siguiente experimento imaginario:
Supongamos un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse y un dispositivo tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere. Al depender todo el sistema del estado final de un único átomo que actúa según la mecánica cuántica, tanto la partícula como el gato forman parte de un sistema sometido a las leyes de la mecánica cuántica.
Al cabo de un tiempo no sabemos si el gato está vivo o muerto. Lo más que podemos hacer es aventurar probabilidades (cuanto más tiempo pase más posibilidades de estar muerto), pero mientras no abramos la caja, el gato está en un estado tal que está vivo y muerto a la vez.
En el momento en que abramos la caja, la sola acción de observar al gato modifica su estado, haciendo que pase a estar solamente vivo, o solamente muerto. Esto se debe a una propiedad física llamada superposición cuántica.
Viene a decirnos Schrödinger que la realidad en el mundo cuántico, es en último término producto de la observación.






Últimos comentarios