Magia revelada (2)
Es lo que tiene el ilusionismo: una vistosa presentación que embelesa, un increíble efecto y ni se nos pasa por la mente caer en la cuenta de lo más obvio.
Como ejemplo de lo que digo, el siguiente vídeo nos servirá.
el truco de la hamburguesa
Las orientales lo flipan en colores, con los grititos y tal, y pasan y pasan el dedito por el cartel, pero basta pararse un poco a pensar para darse cuenta de que la hamburguesa está físicamente tras el cartel y de que algún mecanismo (que el mago tapa bastante burdamente) permite que ésta pase hasta la mano del mago.
¿Un panel? ¿un resorte? ¿espejos?… no, más fácil: una puertecita y un ayudante.
Se puede ver como se opera la maravilla en el siguiente vídeo, en el que no se pone ningún cuidado a la hora de ocultar al ayudante o el cierre de la puertecita. Y si no, fijarse en el minuto 2:20.
¿Decepción? Bueno, quizás un poco porque es mucho más atractiva la ilusión, el engaño, que la burda realidad.
Otro truco también muy efectivo es el del siguiente vídeo, en el que el mago atraviesa un aparador de vidrio sin romperlo.
atravesando el cristal
Otro truco efectista, aunque está claro que el cristal no se atraviesa. ¿Cómo lo hace? Para saberlo nos bastará con ver el siguiente vídeo. Un cristal corredizo con hueco incluido y un par de coleguitas es suficiente para obrar el milagro.
Claro está que la imaginación y el buen hacer de los ilusionistas pueden cambiar, versionar y mejorar los efectos ya vistos.
El segundo truco, el del cristal con trampa, ha sido versionado con una pecera. Aparte de que el agujero ha de ser más pequeño (solamente ha de pasar la mano) y de que utiliza el truco de la carta firmada para complicar la cosa, la base es la misma.
truco de la pecera
Y para acabar el tema, una nueva aplicación del “a través del cristal”. ¡Realmente sorprendente!
las monedas y la mesa
Nota superflua: Por supuesto no hace falta saber chino, ni japonés, ni siquiera inglés para entender los vídeos.
Alimentación cristal engaño espectáculo ilusionismo truco vistaMagia revelada
¡Qué tendrán los trucos de magia que nos embelesan!
El ilusionista se empeña en realizar acciones que parecen contradecir la lógica y lo natural. Y todos nos preguntamos: ¿cómo lo hace?
Pero… ¿realmente lo queremos saber?
Todo buen curioso debería responder afirmativamente a la pregunta, y enterarse de cuál es el truco a sabiendas de que ya nunca más le sorprenderá.
Para todos ellos un espléndido truco y su explicación:
El siguiente, también espléndido, es el que me gustaría que me explicasen.
O quizá no. Perdería todo su encanto.
espectáculo ilusionismo vestir¿Cómo hablan los ventrílocuos?

La ventriloquia es el arte que practica el ventrílocuo, que es aquél que sabe modificar su voz —real o con el timbre cambiado— de manera que parezca venir de lejos. El término proviene del latín ventrilocuus, ‘el que habla con el vientre’, pues se pensaba que la habilidad era el resultado de un proceso poco corriente, que durante la respiración se realizaba en el estómago y que el sonido se originaba allí.
En realidad el sonido proviene de la garganta, que es el único órgano fonador, y no se proyecta de ninguna manera hacia ningún lugar, sino que se crea la ilusión de que proviene de otro lugar. Para ello son importantes los movimientos del muñeco: de su boca como si articulara palabras, de sus cejas, de su mirada fija en el público cuando se dirige a él y al ventrílocuo cuando le contesta, de sus distracciones cuando el ventrílocuo habla, de su ensimismamiento cuando habla para sí mismo, de su forma de hablar y sus latiguillos. Cuanto más diferentes sean los timbres de voz, la forma de expresarse y la personalidad de que se dota al muñeco, de la voz, expresión y personalidad del ventrílocuo, mayor será la ilusión de que estamos frente a dos sujetos diferentes y de que la voz procede de dos lugares diferentes. De igual manera que ocurre con la televisión: todos los sonidos provienen del mismo lugar, los altavoces, pero se crea la ilusión de que cada persona lanza su voz desde su posición.
Por supuesto nadie cree que habla el muñeco. Ocurre como en los trucos de magia, no pensamos que en realidad el mago haga desaparecer y aparecer nada, pero nos dejamos maravillar por la presentación del truco. Igual en este caso, nos dejamos llevar por la ilusión del que el muñeco tiene vida, y para que la ilusión sea total es muy importante —además de lo comentado— dominar el habla invisible.
¿Y qué es el habla invisible? Pues la técnica básica de la ventriloquía, hablar sin mover los labios.
Teniendo en cuenta que llegar a dominar estas técnicas puede ser cuestión de meses, o incluso de años, vamos a exponer en qué consisten, aunque de una manera somera.
Primero se ha de encontrar una voz de diferente timbre a la nuestra que podamos modular cómodamente. Quizá una voz infantil o una voz ronca que surja con facilidad sin forzar la garganta. Y practicar con ella. Hablar y hablar hasta que la hagamos nuestra. Ya habrá tiempo más adelante para encontrar otras que aumenten el repertorio.
Después hablar con esta voz intentando no mover los labios, manteniendo una sonrisa con la boca entreabierta que nos permita expulsar la voz ventriloquial por la comisura de los labios. Practicar y practicar frente a un espejo hasta que el paso de voz normal, sonrisa y voz ventriloquial sea fluído y automático y pueda realizarse tan rápidamente como sea necesario.
Aunque es imposible no mover nunca los labios, sí que se puede minimizar al máximo. Cuando el espectador lleve un rato observando los labios del ventrílocuo y no aprecie movimiento se olvidará de ello y centrará la atención en el muñeco, completando así la ilusión.
El mayor problema son las consonantes labiales, bilabiales y, en menor medida, las fricativas. Nada más sencillo que cambiar una consonante por otra. El contexto y la más opaca modulación de la voz ventriloquial harán que no se aprecie el cambio. Así, se realizarán los siguientes cambios:
-la c (delante de e e i) y la z
Para pronunciarlas colocamos la lengua entre los dientes, pero suenan practicamente igual si apoyamos la punta de la lengua en la parte trasera de los dientes superiores, incluso en la encía superior, así le lengua no se verá a través de la sonrisa entreabiertsa, y más si apoyamos los incisivos superiores sobre los labios inferiores.
-la f
Se pronuncia igual que la c según el método anterior, pero más sibilante, dejando escapar más aire. Otro método es sustituirla por una j.
-la ñ
Se pronuncia ni.
-la b y la v
Se sustituyen por una d.
-la m
Se sustituye por una n.
-la p
Se sustituye por una t.
Entendiendo que no se trata de una simple sustitución de una letra por otra, sino de una sustitución modelada por la cavidad bucal, de modo que la consonante suene como la que deberíamos decir. Todo ello procurando poca claridad a la consonante sustituidora, de manera que se tenga la ilusión acústica de que suena la consonante sustituida.
Así, diremos “el ninio drae zruta en una dandeja tara su naná” en vez de “el ñiño trae fruta en una bandeja para su mamá”. Con práctica (y más práctica) el cambio de consonantes no se apreciará.
De este modo la ilusión es perfecta… y los labios no se mueven.
Achmed, el terrorista muerto y Jeff Dunham
El cuervo Rockefeller y José Luis Moreno
Nota sabionda: La práctica de la ventriloquia se realiza casi siempre mediante un diálogo, generalmente cómico y/o sarcástico, entre una persona y un muñeco al que se denomina dummie.
Nota sabionda: Se han encontrado restos de ventriloquia en el arte egipcio y en la arqueología hebrea. Eurycles de Atenas, el primer ventrílocuo del que se tiene noticia, se hizo tan famoso que los ventrílocuos griegos fueron llamados los eurycleides, además de ser conocidos como engastrímanteis, ‘profetas de la barriga’.
Nota sabionda: El más famoso ventrílocuo que ha existido fue Edgar Bergen, un artista nacido en Chicago, que se presentaba ante el público en traje de frac, en tanto que su muñeco, Charlie McCarthy, llevaba un monóculo, sombrero de copa y traje de etiqueta.
Entrada elaborada a partir de la información ofrecida aquí, aquí, aquí y en otros sitios más.
espectáculo ilusionismo oído ojo personaje vozPredicción
De nuevo un truco con una baraja. En esta ocasión se trata de predecir la carta que resultará elegida tras unas manipulaciones que realizará totalmente nuestro interlocutor.
El truco resulta mucho más efectivo si lo realizamos con una baraja española que nos presten en ese momento, puesto que eliminará suspicacias y nos proporcionará una estupenda excusa para comprobar la baraja (que esté completa, que tenga ochos y nueves o no los tenga…). Si la baraja es nuestra también podemos comprobarla tras hacer que la barajen, diciendo que queremos ver que estén bien mezcladas.
Más adelante veremos qué es lo que en realidad comprobamos, pero antes la exposición del efecto.
- Se pide que barajen y corten la baraja tantas veces y tanto rato como crean necesario, incluso por parte de varias personas.
- Cogemos la baraja y pasamos despreocupadamente las cartas para comprobar qué tipo de baraja es, si tiene ochos y nueves, si está completa…
- Devolvemos la baraja a nuestro interlocutor y le pedimos que la corte en dos partes aproximadamente iguales y que mantenga la superior en sus manos.
- Adoptamos una pose pensativa, como si meditásemos y escribimos secretamente el nombre de una carta en un papel, lo doblamos y lo dejamos en la mesa a la vista de todos.
- Pedimos que retire tres cartas cualquiera del paquete que tiene en las manos y que el resto lo coloque sobre la mitad inferior que ya estaba en la mesa.
- Ahora debe colocar esas tres cartas boca arriba sobre la mesa.
- Le pedimos que coja todo el montón de cartas y que coloque sobre cada una de las cartas que están vueltas sobre la mesa, tantos naipes como van desde el número de la carta hasta doce. Es decir, si la carta es un 5 por ejemplo, deberá ir poniendo encima 7 cartas una a una e irlas contando en voz alta: seis, siete, ocho… si fuera un 2 debería poner 10 y si fuera un 12 ninguna.
- Ahora deberá sumar los números de las tres primeras cartas. Si por ejemplo eran un 6, un 3 y un 8, la suma es de 17.
- Le pedimos que busque por encima de la baraja la carta que se corresponda con la suma y que la deje aparte, bocabajo. En el caso del ejemplo será la decimoséptima.
- Hacemos notar que no hemos tocado para nada la baraja y que todas las manipulaciones han sido realizadas por otra persona. Que las cartas han sido elegidas libremente, que era imposible predecir el valor de su suma y que lo era aún más conocer el naipe que se encontraría en tal posición. Pero que, gracias a los poderes de la mente, ha sido posible realizar la predicción.
- Se pide que se gire la carta, que se desdoble el papelito y que se compruebe que en el papel… ¡hemos anotado la carta elegida!
¿Y cómo hemos hecho eso? Pues muy fácil, porque se trata de un efecto mecánico que no requiere de orden preliminar en las cartas. La única condición es que la baraja esté completa. En caso de duda, es preciso contar las cartas antes de empezar el juego.
Si lo hacemos con el dorso hacia arriba podemos aprovechar para hacer nuestra comprobación. ¿Y cuál es la comprobación que antes dejamos para el final y que se corresponde con el punto número 2?
Pues si la baraja es de 48 cartas lo que hacemos es fijarnos en la que ocupa la décima posición mirándola cara arriba (la 39 mirándola por el dorso) y ésa será la carta objeto de la predicción, la que debemos anotar en el papelito y la que se elegirá tras todas las manipulaciones.
Si faltan cartas en la baraja, el número de cartas que falte se deberá restar de 10. Así que si faltan 3, deberemos visualizar la séptima por delante.
Si la baraja es de 40 cartas (sin ochos ni nueves) la carta a memorizar es la segunda.
Si le faltan más de dos cartas no se puede hacer el juego, así como si le faltan más de diez a la baraja completa.
cartas ilusionismo juego naipesOrden secuencial

Se trata de un pequeño juego de manos. Bueno, tampoco es un juego de manos en sentido estricto, pues no se realiza ningún pase mágico ni es necesaria ninguna habilidad manual para realizarlo. Es más bien una ordenación especial de naipes especialmente difícil de realizar si no se conoce de antemano. Explícome:
Se cogen diez cartas del mismo palo con los números correlativos del as al 10 y tras ordenarlas cogemos este mazo con el dorso hacia arriba.
Se anuncia a nuestro público que vamos a colocar los naipes ordenados sobre el tapete siguiendo la siguiente rutina: volver la carta superior y colocarla sobre el tapete (es el as), coger la nueva carta superior y colocarla bajo el mazo, volver la nueva carta superior y colocarla sobre el tapete (es el 2), coger la nueva carta superior y colocarla bajo el mazo, volver la nueva carta…. Y así hasta volver la última carta del mazo que será el 10.
Es más que probable que esto no cause ninguna sorpresa en nuestro auditorio, quizás tampoco tú le hayas encontrado la gracia. Pero ésta se encuentra tan pronto desafías a alguien a que lo haga “si es que le parece tan fácil”. No falla, al quinto o sexto naipe se produce el error. Se repite. Ahora al séptimo. Se repite. Ahora al sexto de nuevo… Ahora que pruebe otro. Lo mismo. Error de nuevo al octavo…
El efecto de esta curiosa ordenación contrasta con el hecho de que serás capaz de realizarla en apenas un par de segundos… tan pronto la conozcas.
Pero antes otra ordenación, ahora con las fichas del dominó.

Se cogen los siete dobles, de la blanca doble al seis doble. Se ordenan y se colocan sobre el tapete en una hilera vueltas hacia abajo de manera que solamente se vea el dorso.
Se anuncia a nuestro público que vamos a volver los dobles en orden correlativo siguiendo la siguiente rutina: la primera ficha (la de la izquierda) se lleva hasta el final (a la derecha), se vuelve la nueva primera ficha (la blanca doble) que separamos del resto, la nueva primera ficha se lleva hasta el final, se vuelve la nueva primera ficha (el pito doble) que colocamos junto a la blanca doble, la nueva primera ficha se lleva… Y así hasta volver la última ficha que será el seis doble.
En esta versión ocurre lo mismo. El error empieza a aparecer al turmo del tres doble o el cuatro doble. Y también podrás realizar la ordenación en apenas un par de segundos… tan pronto la conozcas.
Ahora, si es tu gusto, puedes intentar realizarlas sin conocer el secreto.
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cartas ilusionismo juego naipes pruebaPues lo que hace es trampa. Hace un truco de magia que es lo que hacen los magos. Pero eso ya lo sabemos. Nadie cree que pueda volar de verdad, pero a todos nos ilusiona verle y preguntarnos ¿cómo lo hace? Eso es, nada más y nada menos, el ilusionismo.
Si no sabes a qué actuación, a qué número de magia me estoy refiriendo, puedes verlo a continuación:
Y ahora, tras la lograda ilusión, la pregunta: ¿Cómo hace David Copperfield para volar?
Recientemente me tropecé con el siguiente video. No es nuevo, así que es posible que ya lo conozcas. De hecho lo he visto en diferentes blogs. Pero no he podido resistir la tentación de ponerlo. Para todos los curiosos y curiosas.
Claro que, también es comprensible que no quieras que te destripen el truco para poder seguir disfrutando de la ilusión. En ese caso no veas el siguiente video: en él la técnica destrona a la magia.
Interesante video éste que nos explica cómo hizo para volar. Pero más interesante sería otro: ¿Cómo hizo para ligarse a Claudia Schiffer? Ése sí que fue un buen truco.
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