“No escondas la cabeza bajo tierra como el avestruz” le dicen al que rehuye una situación peligrosa o no se enfrenta a un problema.
Pues nada, a partir de ahora ni caso. Porque eso de que el avestruz (Struthio camelus) esconde la cabeza bajo tierra es falso, un mito muy extendido. Como ocurre también con el canto del cisne.
Esta creencia se debe haber originado con casi toda seguridad en el comportamiento de estas largiruchas aves (cerca de 2,5 metros de altura) en determinadas circunstancias, como las descritas a continuación:
En resúmen, como mecanismo de defensa o protección colocan la cabeza y el cuello sobre el suelo para disimular su altura y pasar desapercibidas. Pero no introducen la cabeza bajo tierra para ocultarse en un infantil gesto de “como no te veo no me ves”.
Quizás el único momento en que mantienen la cabeza bajo tierra —que no enterrada— es cuando los machos hacen el nido. Debido al gran tamaño de los huevos (unos 20 cm. de largo) y su elevado número (12 por hembra y varias hembras por nido) el agujero a cavar con el pico también ha de ser muy grande.
Nota sabionda: El avestruz es el ave más grande que ha logrado sobrevivir hasta nuestros días. Al igual que las otras aves grandes, como los ñandúes, los casuarios y el emú, pertenece al grupo de aves corredoras que no pueden volar y que han tenido que adaptarse a la vida terrestre.
Nota sabionda: Corriendo puede superar los 72 km/h, pero si se ve acorralado ataca con las patas de dos dedos usándolas como armas.
animales aves cabezas pánico reacciónFobias
Una fobia es un transtorno de ansiedad, una aversión obsesiva a alguien o a algo. Un temor irracional y compulsivo, infundado e incontrolable.
Quien la padece se muestra incapaz de controlar la respuesta corporal al estímulo fóbico. Su cerebro ha activado un mecanismo de defensa que le lleva en unos segundos a un pánico total y exacerbado, a un estado de ansiedad que puede tomar la forma de una crisis de angustia.
Suelen presentarse por primera vez en la infancia o en el inicio de la vida adulta.
Algunos de estos temores irracionales son compartidos por muchas personas, como la aracnofobia (miedo a las arañas), la acrofobia (miedo a las alturas), la cinofobia (miedo a los perros), la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados) o la nictofobia (miedo a la noche y la oscuridad); pero la mente humana es algo realmente complejo y existen fobias de todos los gustos y colores. Hay quien siente un pánico irracional por la cosa más peregrina y no le mengua su malestar el saber que a las demás personas no les afecta en absoluto el agente que a él le perturba.
Algunas de las fobias más curiosas y desconcertantes son:
Ablutofobia: Miedo a bañarse o lavarse
Aerofobia: Miedo a las corrientes de aire y al viento
Agirofobia: Miedo a cruzar la calle
Agorafobia: Miedo a los lugares públicos
Aliumfobia: Miedo al ajo
Ailurofobia: Miedo a los gatos
Alodoxafobia: Miedo a emitir opiniones
Amatofobia: Miedo al polvo
Amaxofobia: Miedo a conducir un vehículo
Anablefobia: Miedo de mirar hacia arriba
Ataxofobia: Miedo del desorden
Barofobia: Miedo a la gravedad terrestre
Batofobia: Miedo a las profundidades
Brontofobia: Miedo a los truenos, a las tormentas
Cacofobia: Miedo a la fealdad
Clinofobia: Miedo de ir a la cama
Coitofobia: Miedo al coito
Colpofobia: Miedo a los genitales en general
Coulrofobia: Miedo a los payasos
Crometofobia: Miedo al dinero
Demofobia: Miedo a las muchedumbres
Dextrofobia: Miedo a objetos a la derecha del cuerpo
Eisoptrofobia: Miedo a los espejos
Eleuterofobia: Miedo a la libertad
Ergofobia: Miedo al trabajo
Ermitofobia: Miedo a estar solo
Esciofobia: Miedo a las sombras
Escolionofobia: Miedo al colegio
Eufobia: Miedo a las buenas noticias
Fobofobia: Miedo a las fobias
Gametofobia: Miedo al matrimonio
Gefirofobia: Miedo a cruzar puente
Hagiofobia: Miedo a los santos, a los lugares sagrados
Hamartofobia: Miedo al pecado
Hapofobia: Miedo a tocar a alguien
Hedonofobia: Miedo al placer
Hexakosioihexekontahexafobia: Miedo al número 666
Hipnofobia: Miedo a dormir
Kakorrafiafobia: Miedo al fracaso
Katagelofobia: Miedo al ridículo
Iatrofobia: Miedo a los médicos
Itifalofobia: Miedo de ver, pensar en, o tener el pene erecto
Lalofobia: Miedo de hablar, especialmente en público
Levofobia: Miedo a objetos a la izquierda del cuerpo
Musofobia: Miedo a los ratones
Necrofobia: Miedo a los cadáveres
Neofobia: Miedo a la novedad, a las cosas nuevas, a nuevas experiencias
Ortofobia: Miedo a la propiedad
Panfobia, Pantofobia: Miedo a todo
Partenofobia: Miedo a las muchachas vírgenes o púberes
Pedofobia: Miedo a los niños
Psicopatofobia: Miedo a volverse loco
Pternofobia: Miedo a las plumas
Sesquipedaliofobia: Miedo a equivocarse al pronunciar palabras largas, complicadas o inusuales
Siderodromofobia: Miedo a los trenes
Tacofobia: Miedo a la velocidad
Tapefobia: Miedo a ser enterrado vivo
Tecnofobia: Miedo a los adelantos tecnológicos
Triscaidecafobia: Miedo al número 13
Venustrafobia: Miedo a las mujeres hermosas
Virginitifobia: Miedo a la violación
Xantofobia: Miedo del color amarillo
Zelofobia: Miedo a la envidia
Lista de fobias extractada de otras más completas que hay aquí, aquí y aquí.
miedo pánico




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